Cómo se reserva
La reserva va por pasos, y en cada uno se puede volver atrás sin perder lo elegido:
- La sede, si el negocio tiene más de una.
- El servicio que quieres. Puedes elegir más de uno en la misma cita; el tiempo se suma.
- Quién te atiende. Sólo aparecen las personas que prestan ese servicio. Si te da igual, puedes dejar que el negocio lo asigne.
- El día y la hora. Solo se muestran las horas realmente libres, así que lo que puedas elegir está disponible.
- Revisar y confirmar. Antes de cerrar ves el resumen completo con el precio.
Al confirmar recibes la confirmación con los datos de tu cita.
Reservar con una persona concreta
Si el negocio te compartió el enlace de alguien de su equipo, ese enlace te lleva directo a su agenda y te salta el paso de elegir persona.
Si el negocio pide anticipo
Algunos negocios piden un anticipo para dejar la hora apartada. En ese caso, la cita queda reservada cuando el pago se completa: hasta entonces la hora sigue libre para otros.
Que te atiendan en tu casa
Si el negocio presta servicios a domicilio, al elegir los servicios verás la opción de cambiar a a domicilio. No siempre está: hace falta que el negocio tenga zonas de cobertura activas y que al menos un servicio se pueda prestar fuera del local.
Al cambiar a domicilio, la lista se recorta a lo que sí se puede hacer en casa y a las personas que atienden fuera del local. Después se te pide la dirección: la zona de cobertura a la que pertenece decide el costo de desplazamiento y, en algunos negocios, un mínimo de compra.
Pedir la cita por WhatsApp
Si el negocio tiene WhatsApp conectado, puedes pedirla escribiendo, sin entrar a la página. Dices qué quieres y cuándo —«un corte el martes a las 3»— y te responden con el servicio, el día, la hora, la sede y el precio.
Nada queda reservado hasta que contestas. Con un «sí» la cita se crea y te llega tu código; con un «no», no se reserva nada.
- La propuesta dura 15 minutos. Si tardas más, pídela otra vez: el hueco puede haberlo tomado alguien.
- Contesta sí o no a secas. Un «sí, pero el jueves mejor» no reserva nada: se toma como otra pregunta, y te contestarán con las horas de ese día.
- Si es tu primera vez, te pedirán el nombre. No hace falta tener cuenta.
- ¿Te contestaron que esa hora ya no está libre? Pasa cuando alguien la tomó mientras lo pensabas. Te dirán qué horas quedan ese día.
Cancelar o cambiar la hora por WhatsApp
También se piden escribiendo, y funcionan igual que reservar: nada cambia hasta que contestas que sí.
Te pedirán el código de la cita —el que te llegó al reservar— o lo buscarán ellos si les dices «mis citas». Luego te repiten qué cita es y, al confirmar, se cancela o se mueve.
- Para mover una cita puedes decir el día y la hora nuevos, o sólo el día: te dirán qué horas quedan libres.
- Una cita que ya pasó no se puede cancelar ni mover, ni una que el negocio ya canceló.
- Si la hora nueva se ocupó mientras lo pensabas, te lo dicen y te ofrecen las que sí quedan.
- Cancelar puede tener condiciones según cuánto falte para la cita: las mismas que si llamas.
Otras cosas que puedes preguntar por WhatsApp
- «¿Cómo va mi cita ABC12345?» — con el código te dicen cuándo es y en qué estado está, aunque escribas desde un número distinto al que dejaste al reservar.
- «¿Qué me hicieron la última vez?» — los servicios de tus visitas anteriores y los productos que se te aplicaron, con las notas de quien te atendió. Útil para repetir un color.
- «¿Cuándo me toca volver?» — si has venido varias veces, una estimación a partir de cada cuánto sueles venir, y lo que sueles pedir. Con una sola visita no se estima nada: preferimos no decir un número inventado.
Detalles que importan
- No hay horas y esperabas que sí: puede ser que ese día la sede no abra —los días cerrados ya no se ofrecen en el calendario— o que nadie que preste ese servicio tenga agenda. Prueba otro día, u otra persona.
- La duración la pone el servicio, no tú. Si eliges dos servicios, la cita ocupa la suma de los dos.
- Tu cita queda pendiente hasta que el negocio la confirma.